La mitología asturiana es una de las más ricas en cantidad de seres en su haber del norte de España. Las Xanas, el Trasgu, el Nuberu… los hay de todo tipo, desde la reinvención de seres universales, hasta la creación de mitos y leyendas únicas en Asturias. Recopilamos la lista de seres mitológicos asturianos para que conozcas los nombres y personajes principales. ¿Sabes cuál es el hada de la mitología asturiana o el dragón fabuloso de la mitología asturiana? Pues vamos allá.
Los mitos asturianos forman parte de la realidad local desde tiempos inmemoriales y se diferencian de los de otras culturas por ser poco agresivos y bondadosos, con algunas excepciones, y por habitar en el medio rural. Seleccionamos los principales seres de la mitología asturiana, pero hay muchos más.
El Trasgu y el Diañu Burlón

El Trasgu es un duende pequeño, de apariencia humana, muy vivaz y pícaro. En la parte más occidental de Asturias se le conoce como el, Trasno, Cornín o “Xuán dos camíos”. Se viste con una camisa y un gorro rojo, por eso también se le llama "el del gorru colorau".
El Trasgu es un ser simpático, laborioso y le encantan las travesuras, le gusta gastar bromas pesadas y, sobre todo, molestar. Se puede comportar de forma contradictoria, unas veces ayudando a los habitantes de la casa en la que habita y otras molestando en todo lo posible.
El Diañu Burlón es otro duende de la mitología asturiana, que se diferencia por sus patas de cabrito y que puede cambiar de forma.
Las Xanas

El hada de la mitología asturiana se llama Xana y suele aparecer, sobre todo, en la Noche de San Juan.
Las Xanas son espíritus de la Naturaleza con forma de mujer de gran belleza, con largos cabellos rubios, vestidas con ropa blanca y faldas largas, aunque pueden también aparecer desnudas, y guardan grandes tesoros.
Se puede decir que las Xanas son una especie de ninfas que viven en las fuentes, en las cuevas y en las riberas de los cursos de los ríos y aparecen sobre todo al amanecer y al anochecer.
Ayalgas o Atalayas

También de gran belleza como las Xanas son las Ayalgas, en este caso, mujeres condenadas a vivir cautivas por los Cuélebres en las cuevas.
Se dice que en la Noche de San Juan pueden liberarse del hechizo. Para ello, las Ayalgas deben atraer a un hombre que podrá liberarlas con una rama de sauce y con quien compartirá amor y tesoros.
Estos personajes que sólo existen en la mitología asturiana, se distinguen de las Xanas por su cinturón con flores azules. Además de Ayalgas se les conoce como Atalayas.
El Cuélebre

El dragón fabuloso de la mitología asturiana se llama Cuélebre. Se cree que esta especie de serpiente, en cuya espalda crecen dos alas de murciélago y se alimenta de seres humanos, guarda tesoros ocultos y seres encantados, como las Ayalgas, en cuevas y lugares remotos.
La tradición asturiana dice que hay varios Cuélebres repartidos por toda la geografía, como en las cuevas del Cuélebre, en Mestas de Con (Cangas de Onís) o en Cerca de Cuerres (Cangas del Narcea), entre otros.
El Nuberu

Entre los nombres de la mitología asturiana no podía faltar un ser relacionado con los fenómenos atmosféricos. Este es el Nuberu, un ser fuerte, alto, algo feucho y deforme. ¿Y a qué se dedica? Pues es el encargado de cargar las nubes y provocar que llueva en el lugar que desee. El Nuberu puede provocar tempestades y tormentas, siendo bueno o malo en función de favorecer las cosechas o arrasarlas con la intensidad de las aguas que caen.
También responde al nombre de Xuan Cabritu o Juan Cabrito y la tradición dice que vive en una casa en las montañas que siempre está rodeada de niebla.
Llavanderes

En la mitología asturiana hay otro nombre, llavanderes. Estas mujeres lavan la ropa por la noche en los ríos y si te las encuentras ten cuidado. Se dice que a quien invitan a lavar con ellas y no lo hacen de la manera correcta, encontrará la muerte.
Hay varias teorías sobre su aspecto, pero seguro que si las ves, te vas a dar cuenta de quiénes son estos personajes de la mitología asturiana.
La Güestia

Uno de los personajes de la mitología asturiana que más miedo da es la Güestia.
Son almas en pena que van en procesión por la noche llevando velas encendidas. Vestidos con túnicas y capuchas blancas salen del cementerio caminando en filas de dos o subidos en el Carru de la muerte. Suelen llevar un ataúd al final, que será ocupado por la persona a la que van a anunciar su muerte.
La comitiva visita la casa de esa persona y la rodea hasta tres veces, es en la tercera ocasión cuando fallece. En ese momento, su cuerpo ocupa el ataúd, mientras que su alma se une a la comitiva de la Güestia.
La Guaxa

Otro de los nombres de la mitología asturiana aterrador es la Guaxa. Adopta el aspecto de una anciana arrugada y desagradable, que se caracteriza por tener un solo colmillo de grandes dimensiones, que es con el que chupa la sangre de sus víctimas.
Y es que esa es su misión, entrar por la noche en las casas y succionar la sangre, especialmente de los niños, que se van debilitando tras cada visita hasta que acaban muriendo. Se dice que de ahí podría venir la expresión Comiolu la Guaxa, para referirse a alguien que está muy delgado.
Espumeros

Asturias vive de cara al mar y eso se nota también en la mitología. Duendes de los bosques los hay en cualquier tradición, pero no son tan frecuentes los duendes del mar. Los Espumeros son seres pequeños y juguetones, vestidos con algas, que portan caracolas marinas y se deslizan sobre las olas.
Estos duendes asturianos pueden ser de dos tipos: los morenos, que guían a los barcos en los días de niebla para que lleguen sin problema a la costa; y los rubios, que acuden a las casas de las familias de los marineros para darles noticias de cómo se encuentran en el mar.
El Busgosu

El Busgosu es el señor del bosque y de los animales por antonomasia. Un ser mitológico que se encarga de protegerlos y vigilar tanto la flora como la fauna de su entorno. Habita en cuevas, oculto a los ojos de los hombres. Su cuerpo es velludo y asemeja al de los faunos, ya que también tiene cuernos en la cabeza y patas con pezuñas.
El Busgosu es uno de los seres de la mitología asturiana a los que no hay que temer, al contrario, ayuda a aquellos que se pierden en el bosque a encontrar el camino de regreso, aunque siente una clara antipatía por los leñadores (algo entendible, ¿no?) e intenta asustarlos con la finalidad de que caigan por un barranco.
Borrina’l Güercu

Más que un ser mitológico asturiano, la Borrina’l Güercu es una sensación. Es ese aire tenebroso con personalidad propia en forma de neblina oscura, espesa y helada que se relaciona con el “Más Allá”.
Se dice que se trata del último aliento de los difuntos que se agarra a las gargantas de las personas que caminan a la intemperie por las noches.
Papón

La apariencia del Papón no es la más agradable: es un personaje de enorme papada y vientre hinchado. Todos los críos de la zona occidental asturiana le temen, pues se dedica a raptarlos para comérselos.
En Cangas del Narcea encontramos estrofas populares que las madres le cantaban a los niños para que no llorasen:
“Calla, niño; calla, niño; mira que viene el Papón, y que viene preguntando dónde está el niño llorón.”
Carisio

Este es uno de los personajes mitológicos asturianos que hay que temer. Por la zona de Cangas de Onís nos encontramos con el Carisio, un ser temible y tenebroso que amputa las manos de los niños malos. ¡Sin miramientos!
La leyenda cuenta que esta criatura se utilizaba antaño para atemorizar a los más peques para que se portasen bien. Como dato curioso, decir que tiene un referente en el que se basó. Se cree que su origen fue la figura de un gobernador romano que condenó a que le cortaran las manos a los astures durante la ocupación de Hispania. ¡Este gobernador es el que de verdad da miedo!
¿Conocías a todos estos seres mitológicos asturianos? Iremos ampliando la lista porque hay más.
